9 lecciones de vida que aprendí al subir una montaña

Lecciones de vida

Escalar montañas es puro crecimiento personal por eso, este artículo te llevará hasta la cima del monte que hizo crecer a Ruben Carballo, en un símil que se asemeja mucho a la consecución de cualquier reto que te puedas marcar en la vida.

Para Ruben Carballo escalar montañas va más allá del simple hecho de hacer deporte (Que no es poco). Las 9 lecciones que uno puede aprender al escalar montañas resultan imprescindibles para triunfar en cualquier ámbito de la vida.

La montaña te lleva a superar los límites que crees tener. Límites que te mantienen en el sofá compadeciéndote de tus problemas mientras otras personas disfrutan de los retos que les pone la vida.

Muchas veces hemos acompañado a personas que nunca habían pensado en escalar montañas. Quizás, contagiadas por nuestros ánimos y entusiasmo caminaban paso a paso, sumidos en su propio esfuerzo, ¡hasta la cima!

Y de mientras se llevaban a casa un aprendizaje: Los retos más costosos son los que realmente aportan cosas grandes a nuestra vida. Pero no todos los retos son iguales para todas las personas, cada uno debe buscar su medida e ir creciendo paso a paso, disfrutando del camino.

Ahora vamos a conocer a Ruben Carballo para aprender algo más sobre la grandeza de escalar montañas.

 

Para Ruben Carballo escalar montañas es pura vida

¿Tener un trabajo estable, comprar un piso y tener un hijo?

Alguien debería haber aumentado la lista de cosas que hacer antes de morir y haber añadido escalar montañas o ascender hasta la cima de una de ellas.

Si eres lector de Soy nómada es porque te apasionan los viajes sin límite, y escalar montañas es una de las experiencias más alucinantes que puedes vivir.

Además, te aseguro, que te cambiará como persona. No serás el mismo después de haber alcanzado la cima.

Aunque no es sencillo de explicar, hay muchas razones por las que crecerás de forma descomunal y que revolucionarán tu desarrollo personal.

Sin embargo, todavía hay mucha gente que piensa que escalar montañas solo está al alcance de algunos elegidos.

Frases como:

  • «Yo no estoy preparado, escalar montañas es muy duro para mí».
  • «No tengo experiencia, seguro que seré un lastre».
  • «Escalar montañas no sirve para nada, tanto andar y sufrir, para no encontrar nada allí arriba».

Excusas, miedos, inseguridades, prejuicios, emociones negativas que todo el mundo muestra como barrera de defensa frente al momento en que tienen que hacer algo nuevo por primera vez.

Porque, ¿recuerdas cuándo fue la última vez que hiciste algo nuevo por primera vez?

Cuando todo el mundo que ha estado alguna vez en la cima de una montaña coincide con que es una de las mejores experiencias que ha vivido, será por algo, ¿verdad?

Descubre lo que se siente estando en la cima de una montaña, no dejes que te lo cuenten Haga clic para Tweet

Hay una frase que me hace recapacitar, y que me recuerdo cuando mis pensamientos intentan sabotear algo nuevo que quiero poner en práctica.

Y es la siguiente:

Elimina la frontera más peligrosa…. la que tú mismo has creado.

No hay límites, más los que uno se marca a sí mismo.

Piénsalo fríamente, y aplícalo a cualquier ámbito de tu vida.

Desde lo más insignificante que te ocurre diariamente, a un cambio de trabajo o a una lección de vida tan maravillosa como la de viajar para escalar montañas.

Por todo ello, no quiero darte recomendaciones, sino lecciones para la vida reales, tangibles y palpables.

Lecciones que me han enseñado a cómo superar esas creencias limitantes que te impones sin darte cuenta para que te lances a vivir una experiencia auténtica y superar retos.

El primer paso es clave para superar límites

Todo lo que voy a contarte está basado en mi propia experiencia tras varios años de practicar deportes de aventura y haber subido a alguna que otra montaña, sin llegar a grandes logros, ni cosas que te parezcan desorbitadas.

No puedo decir que sea un alpinista profesional ni que me haya puesto a escalar las montañas más altas del mundo, más bien me considero un senderista porque me siento identificado con muchos de estos signos, que describen nuestros amigos Jeni y Jorge de montañeros viajeros.

Aunque si sueño con escalar el Everest alguna vez en mi vida.

Pero aún siendo montañas menores, la satisfacción vivida y el aprendizaje que supone escalar montañas y subir por encima de los 3000, 4000 metros de altura es más que suficiente.

No se trata solo de hacer tus sueños realidad, sino de dar el primer paso e intentarlo.

En primer lugar, vamos a hacer un repaso a algunos de los estados mentales por los que puedes pasar antes, durante y después de afrontar una experiencia como ésta.

Como todo en la vida, no existen verdades absolutas, pero espero que mi interpretación de todas estas situaciones te ayude a ti a dar el paso.

Estos posibles estados son los siguientes:

  1. Miedo en general.
  2. Razones reales que te motiven a hacerlo
  3. Aprendizajes obtenidos de la experiencia.

Y ahora voy a hablarte un poco de cada uno de ellos.

Miedo y cómo superarlo

Te imaginas lo difícil y duro que puede ser escalar montañas. La posibilidad de que surjan mil imprevistos e impedimentos que no controlas te hacen pensar que no vas a alcanzar la cima de la montaña.

Variables que no has tenido en cuenta, porque ni siquiera sabías que podían pasar o que había que controlar.

Y para las que necesitas sacar lo mejor de ti mismo, si quieres salir airoso.

¿Da un poco de miedo, verdad?

Y más aún, si es la primera vez que te pones a escalar montañas, y nunca antes te habías planteado algo similar.

¿Pero acaso todo esto no es la superación?

Miedo da, quedarte quieto, sin hacer nada, durante el resto de tu vida.

No lo olvides, eso sí que asusta.

Da pavor.

A mí me entran escalofríos solo de pensar que puedo pasar mi vida conformándome sin experimentar ese abanico de emociones, que se abre ante nosotros, haciendo cosas por primera vez, cómo cuando éramos niños.

Pero entiendo tus miedos, y sé que pueden materializarse en formas muy dispares.

Si quieres conocer un poco más sobre cómo superarlos, las formas que tienen de manifestarse y cómo he aprendido a analizarlos con el paso del tiempo y a gestionarlos, te recomiendo que leas este artículo, donde hablo de ellos.

Una vez reconoces tus miedos, le plantas cara y los afrontas, llega el momento de hablar de lo realmente interesante.

Escalar montañas, te cambia por dentro, te cambia por fuera y te hace vivir más intensamente.

Cosas que aprendí al escalar montañas

Quiero acercarte algunas de las lecciones de vida que aprendí en el camino, y que fueron valiosas y totalmente extrapolables al terreno personal o profesional.

Y acabo de darme cuenta que aún no te había dicho cual era esa montaña, la que a mí me enseñó todas estas cosas.

Por lo que no tengo más remedio que presentártela ahora mismo. Es el Toubkal, de 4167 metros de altura sobre el nivel del mar, en la cordillera del Atlas, en Marruecos.

escalar montañas y alcanzar-la-cima
Monte Toubkal, en Marruecos, visto desde del valle donde comienza la ascensión.

¡Ahora vamos con las cosas que aprendí!

1. Lo insignificante que puede ser el hombre

El ser humano ha creado imperios, grandes civilizaciones y todo lo que hoy podemos presenciar. Pero nada de esto fue, es o será comparable con el poder de la naturaleza.

El ser humano es insignificante en comparación con la fuerza de la naturaleza Haga clic para Tweet

Es cierto, que estamos presenciando cierto cambio climático, que estamos destruyendo el planeta, pero la fuerza de la naturaleza es muy superior a todo lo que el hombre pueda crear y tarde o temprano nos pondrá en nuestro sitio.

Aunque como sigamos el camino que llevamos, será más pronto que tarde.

Si eres una persona que está sensibilizada con estos temas, puedes colaborar con Soy nómada en la campaña en la que están participando para la disminución del uso del plástico. Puedes leer más sobre ello en este artículo.

Volviendo a lo nuestro.

Cuando estás en la montaña, te das cuenta de todo ello. Porque allí, eres simplemente eso, algo insignificante. Escalar montañas significa igualdad, ayuda, compañerismo…

Da igual tu clase social, tu edad, raza, religión o sexo. Allí todos somos iguales, y estamos expuestos a las mismas condiciones.

Reflexión: «Si aplicas este mismo razonamiento a cualquier ámbito de tu vida, descubrirás que hay gente maravillosa que tiene mucho que aportarte, sin distinción de clase, origen o condición. Los prejuicios solo te llevarán a perder grandes oportunidades.

Aunque siendo insignificantes en comparación con la naturaleza, todos podemos aprender de todos, sin excepción».

2. No sobreestimar tus cualidades

Lo que eres capaz de conseguir en tu zona de confort, no es tan sencillo de conseguir en la montaña.

No puedes pecar de osadía, y perder el respeto a la aventura.

No te digo que haya que escalar montañas con miedo, ya hemos hablado de esto anteriormente, pero sí hay que ser cauto y ser consecuente con las decisiones que se toman.

En la montaña, una retirada a tiempo, es una victoria.

No hay que demostrar a nadie lo fuerte que eres, o lo preparado que estás. No es cuestión de echarle h____ al asunto. Esto va muy asociado con el miedo al fracaso, algo que es difícil de digerir para algunas personas.

Siempre hay que anteponer la seguridad por encima de los egos personales.

Si nunca has escalado una montaña, no empieces la primera queriendo subir al Everest.

Reflexión: «Puede que no le veas la aplicación o como extrapolarlo a la vida diaria. Pero hay veces que la euforia nos pierde y que queremos conseguir resultados de inmediato. Estamos en una sociedad en la que hemos aprendido que el éxito tiene que llegar ya, al instante, y sino, abandonamos rápidamente. Pero hay que aprender a gestionar esto, ser realista e ir consiguiendo objetivos poco a poco, con criterio y a su debido tiempo».

3. Confiar en ti mismo y en tus posibilidades.

Con el punto anterior quería ponerte los pies en el suelo, pero con éste tampoco quiero que se te corten las alas.

Estamos capacitados para dar de nosotros mismos mucho más de lo que pensamos que podemos dar. Hay algo que se llama superación personal y que lleva a los seres humanos a conseguir grandes cosas. Escalar montañas es creer en uno mismo, ayudar y dejarse ayudar por otros.

Si tú mismo no crees en ti, nadie lo hará. Tienes que ser el primero en darte valor.

Aquí te dejo 15 ejemplos de superación deportiva, unos más relacionados con retos deportivos y otros con retos montañeros.

Pero sin duda, sé que te servirán de auténtica motivación. Porque gente normal, como tú y como yo, consiguen alcanzar sueños.

Reflexión: «Al igual que cuando hablamos de grandes retos deportivos, también tenemos queremos alcanzar metas en otras cosas que nos proponemos. No permitas que nadie te diga que no puedes conseguir algo.

Y un aspecto que también toma mucha importancia. No dejes llevarte por el miedo al fracaso y por la necesidad de aprobación por parte de los demás. Si algo te mueve, lucha por ello, por complicado que parezca, porque con trabajo, constancia e ilusión, todo llega».

4. Ir a tu propio ritmo es lo adecuado

escalar montañas - lecciones para la vida
Parte de la ascensión al Toubkal disfrutando de las panorámicas.

Cuando quieres escalar montañas, lo habitual es encontrarte con mucha gente en el camino.

Algunos de ellos, se olvidan del punto 2, y su único objetivo es llegar a la cima antes que nadie.

Además, al ir en grupo, la presión del mismo, parece hacerte ver que tienes que ascender al ritmo de los demás, y no al tuyo propio.

Escalar montañas es una carrera de fondo con un trayecto de final apasionante.

No importa si llegas el primero o el último, aquí eso no afecta. El resultado y el premio que te espera será exactamente idéntico.

La recompensa no es mejor para el que llega antes, sino que es la misma para todo aquel que la consigue.

Reflexión: «Esto me sirvió para darme cuenta que en la vida real, debemos aplicar el mismo razonamiento. Hay gente que necesita menos tiempo para cumplir sus propósitos. Influyen muchos factores en cuanto a la consecución de objetivos, y cada persona tiene los suyos propios.

No es necesario compararse con los demás. Sí es cierto, que puede servir de motivación ver como otros avanzan, para no desistir en tu camino, pero nunca tiene que ser una obligación estar a su altura.

Lo importante es darse cuenta, que hay que seguir avanzando, más rápido o más lento, para llegar al objetivo que nos hemos marcado».

5. Disfrutar del camino

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Disfrutando del camino en la subida a la cima y haciendo noche en el refugio «Les Mouflons».

Muy relacionado con el punto anterior.

Lo maravilloso de escalar montañas, no se encuentra solo en la cima, sino en el propio trayecto.

Todo lo que aprendes, la paleta de emociones que se abre ante ti, la gente que te cruzas, los instantes mágicos que vives, son razones suficientes para no poner atención solo en la consecución del objetivo final; la cumbre de la montaña.

Reflexión: «No es algo que aprendiera al subir esta montaña, porque ya lo había experimentado anteriormente en otras aventuras o compitiendo en algunas carreras, pero esta vivencia terminó de corroborarlo.

Haber vivido este tipo de experiencias, me ha ayudado, para que en mi vida diaria y en mis proyectos profesionales, no me centre únicamente en el resultado final, sino que disfrute del proceso, aprenda y me enriquezca mucho más.

Más importante casi que conseguir una excelente consecución de cualquier objetivo, es asimilar todo lo que ocurre en el proceso.  Eso te hace más sabio, más rico y te aporta mayor satisfacción».

6. Capacidad de adaptación ante imprevistos

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Solucionando algún pequeño contratiempo en la misma cima del Toubkal, hay que estar preparado para cualquier imprevisto.

Al estar expuesto a todo tipo de situaciones nuevas, estás continuamente ampliando tu zona de confort.

Y que éstas situaciones cambien sin previo aviso, hacen que desarrolles una capacidad de adaptación y un menor grado de irascibilidad que cuando te mueves dentro de tu zona cómoda.

Aprendes a convivir de forma natural con situaciones que antes te generaban un estrés o una ansiedad innecesaria, pero que ahora afrontas con total normalidad.

Te pongo un ejemplo muy sencillo.


Cuando tomas una ducha en casa, en unas determinadas condiciones, que cumplen con unos estándares que tú mismo has establecido; temperatura del agua, tiempo de la ducha, ropa preparada y toalla lista para secarte, intimidad, etc. Si éstos desaparecen, te supone un gran problema. Tu estado emocional se ve alterado rápidamente y a causa de ello, se pueden generar situaciones incómodas contigo mismo y en consecuencia, con otras personas.

Si aprendes a prescindir de esas condiciones particulares que tú mismo has generado, la situación cambia drásticamente. Lo que podía ser un motivo de alteración emocional, se convierte en un hecho más que pasa totalmente aislado en tu día sin pena ni gloria.


Reflexión: «Aprendes a tomarte las cosas de otra manera. A ser más positivo y a no malgastar energía en cosas que simplemente pasan porque tienen que pasar. Aprendes a adaptarte y a sacarlas adelante de la mejor de las maneras posibles. Digamos que dejas de ser tan tiquismiquis o consentido en ciertos aspectos de la vida cotidiana».

7. Apreciar las cosas realmente importantes de la vida

Este punto lo considero esencial.

No conozco a nadie que no vuelva de escalar montañas y no piense lo mismo.

También he de decir, que esta opinión prevalece en cualquier persona que hace un gran viaje, sea de la índole que sea. Descubrir otras culturas muy diferentes a la tuya, otras formas de entender la vida u otras tradiciones, te hacen ver las cosas desde otra perspectiva.

En definitiva, abres tu mente, y te das cuenta que la vida puede ser vivida de muchas maneras.

Todo eso es lo que te hace darte cuenta de que las cosas realmente importantes no son las materiales. No son los bienes que poseemos o que podamos poseer, ni las riquezas o no que podamos acumular, sino que lo importante radica en otro lugar, en algo, que es intangible.

Nunca olvidaré aquella frase que me dijo un lugareño en un pequeño pueblo de paso a Imlil, la última aldea antes de empezar la subida al Toubkal.

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Imlil, nuestra parada antes de hacer la ascensión a la cima del Toubkal al día siguiente.

La frase decía lo siguiente:

Vosotros los occidentales tenéis el reloj, pero nosotros, tenemos el tiempo.

Y conforme terminé de escucharle no hizo falta ningún comentario por mi parte, para que con solo una mirada, y una pequeña sonrisa, entendiera que llevaba toda la razón del mundo.

Reflexión: «Es uno de las mejores lecciones de vida que he aprendido, y no tuve que pagar absolutamente nada por ella.

Aunque es difícil darnos cuenta de esto en el mundo en el que vivimos, de vez en cuando me gusta recordar sus palabras, para no olvidarme de lo verdaderamente esencial.

Porque vivimos en una sociedad consumista, que a veces se preocupa más por cosas materiales que realmente no tienen más valor que eso, que por aquellas cosas que de verdad nos aportan experiencia y aprendizaje».

No busques recuerdos materiales, sino experiencias. No llenes el cajón con regalos, sino la memoria con… Haga clic para Tweet

8.La preparación mental es la clave de todo

Ya te he hablado de la mentalidad en el apartado de razones por las que escalar montañas al menos una vez en tu vida.

Pero hacía referencia a como se va forjando en ti esa mentalidad ganadora, que te ayudará en situaciones venideras de cualquier índole, para afrontarlas con mayor perspectiva y con más ilusión.

En este caso, aprendí que la fuerza física o la preparación pasa a un segundo plano cuando tu cabeza está preparada.

He visto a personas que a priori parecían mas débiles, por su aspecto, por sus condiciones, pero a las cuales, las movía una gran motivación,  y no había quien pudiera con ellas. Simplemente, no tenían límite.

Y he visto a personas, genéticamente incombustibles, imparables, y que se han venido abajo por no tener la mente alineada y centrada en lo que estaba ocurriendo o en lo que tenían entre manos.

Hay que convencerse a uno mismo, ya desde antes de partir, que el objetivo es alcanzable. Hay que ser optimista, realista y mantener los pies en el suelo, pero con la ilusión necesaria para llegar siempre un poco más lejos.

Como puedes apreciar, es el punto donde confluyen algunos de los aprendizajes anteriores.

Reflexión: «Esto es la vida misma. Todo depende de la actitud con la que afrontemos los problemas. He visto a personas con graves problemas transmitir unas ganas de vivir inmensas y a gente con problemas superficiales asqueados y negativos ante todo lo que les viene».

Hay una frase, de un poeta italiano, Virgilio; muy cortita pero que me parece muy contundente:

Pueden, porque creen que pueden.

Y este poeta no decía, creen porque saben que pueden, que no sería lo mismo. Simplemente lo creen, y con eso es suficiente.

9. Las vivencias en grupo magnifican la experiencia en todos los aspectos

escalar montañas - cima del toubkal
escalar montañas es lo que tiene, compartiendo la cima del Toubkal, en Marruecos con un grupo de coreanos.

Hay un proverbio chino, que me gusta aplicar a todos los ámbitos de la vida.

Y es que si te paras a analizarlo, te das cuenta de que es una verdad como un templo.

El proverbio dice así:

Camina solo y llegarás más rápido, camina acompañado y llegarás más lejos.

Aquella ascensión la hice rodeado de gente conocida, amigos, algunos más experimentados y otros menos. También conocimos a gente por el camino, que hicieron la experiencia aún más enriquecedora si cabe.

Pero está claro que una de las mayores lecciones que aprendes es esa misma.

Todas las personas tienen algo que aportarte, y son las que enriquecen todos los instantes de tu aventura.

No tienes más que pasar por alguno de los testimonios que Carlos, Ainara o Joseba recogen en la web sobre alguno de sus viajes, para que se te ponga el vello de punta escuchando lo que cuentan cada una de las personas.

Esa es la magia de este tipo de viajes, y es algo que aprendes desde la primera vez que lo vives.

Pero tiene un problema.

Tengo que ser franco contigo.

¿Quieres saber cuál es?

Que una vez lo pruebas, no puedes parar.

Y conforme terminas, ya estás pensando en el siguiente. 😉

Reflexión: «Tuve la suerte de empezar a moverme en el mundo de los viajes de aventura y de combinarlos con la práctica deportiva, a través de la universidad en la que estudiaba. Ofrecía diferentes actividades en el medio natural para los estudiantes a precios ridículos, puesto que parte de las actividades las subvencionaba el servicio de deportes de la misma universidad.

Fue un punto de inflexión en mi vida, porque empecé a descubrir un estilo de vida que resonaba dentro de mí, pero que nunca había tenido la oportunidad de explotar. Y lo que es más importante, empecé a descubrirme a mí mismo, a saber cómo quería que fuese mi vida, y lo que quería que ocupara el mayor tiempo posible dentro de la misma.

De ese tipo de experiencias nació mi pasión por el deporte y la aventura, y sobre todo, nacieron grandes amistades con personas con las que comparto un estilo de vida y una filosofía. Personas con las que se crea un vínculo, como no he creado con otros conocidos en muchísimos años».

Conclusión

Subir una montaña, es ascender una gran pendiente.

Escalar montañas supone ir cuesta arriba durante muchísimas horas y en la vida, a veces, puedes encontrarte la misma situación.

No queda más remedio, que subir, subir y seguir subiendo, pero no te olvides, por difícil que resulte, poner en juego estas lecciones para la vida:

  1. Aprende de todo aquel que te encuentres en el camino sin ningún prejuicio.
  2. No te confíes y creas que está todo hecho a la más mínima.
  3. No dejes que nadie te diga que no puedes conseguirlo.
  4. Marca tu propio ritmo, sé persistente y no decaigas.
  5. Disfruta del camino, por duro y difícil que parezca, siempre traerá lecciones positivas.
  6. Adelántate a las nuevas circunstancias y adáptate antes de que te superen.
  7. Quédate con las cosas realmente importantes y no con las materiales.
  8. Desarrolla y entrena tu mentalidad para afrontar cualquier situación con una buena actitud.
  9. Rodéate de gente que te dé alas y aprovecha la fuerza del grupo.

Cuando menos te lo esperes, la cuesta empezará a suavizar y los resultados acabarán llegando.

Como dice la canción de U2 «Nobody said it was easy», porque nadie dijo que fuera fácil, ni tampoco tiene por qué serlo.

Ahora te toca a ti

Espero que leyendo el artículo hayas terminado de decidirte por una de las mejores experiencias que podrás vivir en tu vida.

¿Estás preparado para subir tu primera montaña?

¿Hay alguna cuestión que todavía te hace dudar?

Y si tienes la suerte de no ser un novato en esto de escalar montañas, espero que te hayas sentido muy identificado con todo lo que cuento.

¿Qué otro aprendizaje has obtenido de tu experiencia?

¿Hay alguna razón más que destacarías para animar a otras personas a dar el paso?

Te espero en los comentarios. Escribe lo que piensas porque así, ayudarás a toda la gente que vaya a leer este artículo y motivarás a esas personas que todavía siguen indecisas, pero con unas ganas enormes de probar y empezar a escalar montañas.

Viajes sostenibles – La forma de viajar más pura que aporta las experiencias de viaje con las que todos los viajeros soñamos

Viajar para ser

viajes sostenibles …

¿Qué es eso?

¡Vamos allá!

Los grandes viajes sostenibles van más allá de una simple reserva de hotel o un vuelo en primera clase.

Los viajes sostenibles te permiten experimentar esa sensación tan adictiva y cercana que fluye cuando todo lo que ocurre es real.

Cuando conseguimos que toda la gente que participa en un viaje esté contenta llegamos hasta la experiencia de viaje más pura y gratificante.

 

¿Por qué con los viajes sostenibles conseguimos vivir al máximo?

Porque se basan en un entorno win-win donde todas las personas que conforman un viaje (viajer@s, organizadores, gente local) salen ganando.

Cuando esto ocurre, comienza una reacción en cadena que culmina con una experiencia de viaje sin igual.

Dinero a cambio de placer no es la fórmula que debemos utilizar para diseñar viajes… Haga clic para Tweet
  • Contactas con alguien que ama viajar y te abre un mundo de posibilidades que no conocías.
  • Te ayuda a diseñar un viaje hecho a medida para ti, solo para ti.
  • Te pone en contacto con la gente local que conoce a la perfección su país y realiza con alegría un trabajo bien pagado.
  • La gente local se abre a ti para enseñarte su mundo con pasión.
  • Esto hace que tú te abras, los comprendas y te comprendan.
  • El bucle se hace más y más grande. La compenetración es total.
  • Conoces más gente, te abres más y se abren más a ti.
  • Te enseñan lo que otros turistas no ven.
  • Te hacen sentir especial y comienzas a disfrutar de una forma auténtica.
  • Entonces tú también los haces especiales a ellos.
  • Te cogen cariño.
  • Les coges cariño.

Y regresas a casa con una gran sonrisa en la cara y con la sensación de haber realizado el viaje de tu vida.

Es simple, los viajes sostenibles generan un entorno win-win donde todos ganamos.

El entorno natural, cultural y los sitios únicos que visitas hacen el resto.

 

¿Qué son los viajes sostenibles?

Para mí son viajes sostenibles aquellos que ofrecen la posibilidad real de crear un entorno win-win (Ganar ganar) para todos.  Esto significa que todas las personas que participan en el viaje salen ganando.

  1. El organizador: Trabaja para diseñar el viaje asesorando al cliente y transmitiéndole su pasión por viajar. Cuando se valora su trabajo, es capaz de crear maravillas. Diseños de viaje totalmente adaptados al cliente. ¡Puro arte!
  2. El proveedor local: Pequeños hoteles, Guías locales, Porteadores y cocineros, taxistas… Cuando cobran un sueldo acorde al trabajo que realizan se nota. Trabajan con una sonrisa en su boca y te hacen sentir realmente bien. Se abren a ti y te muestran su país con pasión y orgullo. Eso es lo que consiguen los grandes viajes sostenibles. Por desgracia esto no ocurre en la mayoría de los casos. El dinero se queda por el camino.
  3. La persona o el grupo que viaja: Las personas que participan en viajes sostenibles forman parte del equipo viajero. Hacen posible que la gente que trabaja por ellos lo haga con una sonrisa en la cara. A cambio, su viaje se vuelve especial. Se llevan a casa una experiencia irrepetible.

Si esto no ocurre para las 3 partes, ya se puede decir misa, porque no estaremos ante unos viajes SOSTENIBLES.

Un buen viaje es un bucle donde todo el mundo sale ganando Haga clic para Tweet

Y podemos extender este concepto al respeto por la naturaleza y el entorno local. Pero hoy quiero centrarme solo en el tema «gente».

¿Qué componentes hacen especiales y únicos a los viajes sostenibles?

Especial significa singular o particular. Algo que se diferencia de lo común o general.

Único significa que no es una copia. O dicho de otra forma, que es auténtico y personal.

Pero… ¿Qué es lo especial, auténtico y personal?

  • Lo más caro.
  • La exclusividad.
  • Viajar a Dubái y alojarte en la isla palmera.

¡No!

Todo esto se puede catalogar como «exclusivo» porque es bastante caro y está al alcance de unos pocos. Pero se compra con dinero, por tanto no siempre un viaje caro y exclusivo nos lleva hacia un viaje único y especial.

El dinero a cambio de placer no es la fórmula que debemos utilizar para diseñar viajes sostenibles.

Componentes comunes en todos los viajes

Un viaje lo componen muchos elementos que podemos comprar con dinero. Los componentes de viaje que te muestro a continuación son parte importante de cualquier viaje, tanto de los viajes sostenibles como de los NO sostenibles. Eso está claro.

Tal y como hemos visto antes, estos componentes no tienen por qué ser los generadores de un viaje realmente especial:

  • Vuelos
  • Hoteles
  • Transporte
  • Actividades

¡Esto no es lo que hace grande a un viaje!

Si son elementos importantes, pero no tienen nada de único ni especial, porque cualquiera puede acceder a ellos y comprar un mismo componente.

  • El que tenga dinero comprara un hotel más caro.
  • El resto pasaremos la noche en la playa de un hotel familiar de 20€.

Es más, volar a un país pobre para estar metido en un resort de lujo regentado por un ricachón occidental no entra dentro de los valores que transmiten los viajes sostenibles. El resto del país hace su vida detrás de la valla de ese resort.

En este puzle falta el ingrediente clave.

Un ingrediente que yo no veo en la mayoría de los viajes del mercado.  Y los viajes sostenibles que te quiero mostrar sí que lo tienen.

Por eso son tan especiales y únicos.

Los viajes sostenibles tienen la capacidad de seguir haciéndonos felices durante años y años. Haga clic para Tweet

Ahora vas a ver porqué es tan  importante el concepto de «viajes sostenibles». Porque cuando el dinero llega de forma directa a la gente que trabaja en el viaje, el valor percibido por todos es mayor. Todo el mundo trabaja más contenta y a ti te ofrecen lo mejor de sí mismos y mucho más

¿Y si salimos de lo material e incluimos a las personas?

Las experiencias de viaje más enriquecedoras las crean las personas.

Por tanto, el componente clave que hace especial un viaje eres tú, tu guía, la gente que te encuentras por el camino, el dueño de tu hotel, el taxista…

En un viaje conoces gente, tratas con gente, trabajas con gente y compras servicios que ofrece la gente:

  1. Los mejores momentos de un viaje las creas tú con tu simpatía y con tus ganas de conocer el mundo.
  2. La gente que viaja contigo es parte importante de la experiencia de viaje. Por eso es importante viajar en un grupo de 10 personas que comparten valores y forma de viajar. Cada uno aporta su granito de arena a la creación de las vivencias de viaje.
  3. La experiencia también depende de la gente que trabaja para organizar tu viaje. No es lo mismo que tu viaje lo organice alguien apasionado de los viajes que recorre el mundo con su ordenador, o alguien que trabaja sentado en una oficina. La intensidad es distinta.
  4. Los guías y el equipo humano local son el eje de una gran experiencia. Un trabajador mal pagado hará su trabajo y punto. Se apartará de ti. Por el contrario, un equipo contento y con un buen sueldo se abrirá a ti y te enseñará su país y su cultura de una forma tan especial y cercana, que recordarás cada instante de tu viaje durante toda tu vida.
  5. La gente de calle con la que te encuentras. Una simple pregunta pude acabar en una gran amistad.

¿No crees que la gente que encuentras por el camino tiene mucho que ver con la experiencia que vas a vivir durante tu viaje?

Las experiencias de viaje más enriquecedoras las crean las personas. Haga clic para Tweet

El ingrediente clave de los viajes sostenibles

No, no son los lodges alumbrados con energía eólica y piscinas climatizadas con energía solar. El resto del país hace su vida tras la valla de dicho lodge.

A ver si te suena esto…

¿Conoces esa sensación cuando alguien te hace sentir especial?, ya sea en casa como fuera, muy lejos, en un pueblo perdido del Himalaya o en el bar de tu pueblo…

¿Te gusta esa sensación verdad?

A mí también…

la mayoría de la gente que viaja nunca lo va a sentir, porque ni siquiera se relacionarán con el guía mal pagado que deberá llevarlos hasta el Taj Mahal, hasta Machu Picchu o hasta el campo base del Everest.

La gente paga un pastón por sus viajes sin darse cuenta que a veces el dinero no llega a los destinatarios que realmente forman parte del viaje.

Por tanto, no podemos pedir a esas personas que trabajen con una gran sonrisa en la boca y mucho menos que se abran a nosotros para enseñarnos su país. Harán su trabajo, se irán a sus casas y punto…

Así nos alejamos de los viajes sostenibles y perdemos la oportunidad de crear un entorno win-win.

En los viajes sostenibles surge la pasión

Una palabra con fuerza, ¿verdad?

Y tan escasa…

Pero resulta que es el ingrediente clave de los mejores viajes sostenibles, de las mejores experiencias.

Normalmente borramos la palabra pasión de nuestra vida y la cambiamos por Dinero Haga clic para Tweet

Eso auténtico y especial que buscamos no está en el billete de avión. No importa si viajas en primera o en turista, esto solo significa más o menos comodidad y te aporta un bienestar de unas cuantas horas.

La diferencia entre los viajes sostenibles y los NO sostenibles está en las personas con las que compartes el viaje.

Si sabes llegar a esas personas te encontrarás con:

  1. Guías apasionados de su trabajo. Que ofrecen servicios más o menos caros según tu elección.
  2. Familias que regentan pequeños hoteles con encanto. Más o menos económicos según tu elección, pero siempre cercanos y auténticos.

Ellos harán de tus viajes sostenibles un auténtico placer.

Y gracias a ellos serás feliz recordando algunos de los mejores momentos viajeros de tu vida.

Todos sentimos pasión por algo

Cuando rebosas de este sentimiento, realmente destacas sobre los demás. Haces las cosas bien porque te encanta lo que haces, y eso los demás lo notan.

Y los viajes sostenibles rebosan de pasión. 🙂

En mis primeros viajes tuve la suerte de haberme encontrado con gente realmente apasionada por los viajes, la montaña, las vivencias únicas.

También me he encontrado con mucha gente que hace su trabajo con pasión. Esta gente destaca por encima del resto ofreciendo servicios de guiado, hospedaje, transporte o lo que fuera.

Recuerdo a Enrique de Perú. Era un guía de montaña del poblado de Tinki. Nuestro guía para la ascensión del Apu Ausangate de 6.200m de altura. La primera noche de 10 días de trekking nos llevó a su casa. Todo el grupo disfruto de una cena con su familia. Éramos 13 personas y nos trataron como a unos amigos de toda la vida. Nos contaron historias de la zona, conocimos a sus hijos…

viajes sostenibles
Viaje a Perú con uno de mis grupos. Una experiencia que recuerdo con muchísimo cariño. No conseguimos la cima del Apu Ausangate de 6400m pero sí unas amistades que durarán para siempre.

Toda esa gente me enseñó a disfrutar de mis viajes sostenibles sin pensar en el dinero como único medio para llegar al placer.

Vivencias para el recuerdo

Algunos de los mejores momentos de mi vida los comparto con mi pareja Saioa y con aquellos que formaron parte de mis viajes.

  • Con guías como Herber, Enrique y Alejandro de Perú, Ibra de Marruecos o Tsering de Leh.
  • Comparto recuerdos con porteadores y cocineros como Tammy de Tanzania y Edison de Perú.
  • Recuerdo a todos y cada uno de los compañeros de grupo que han viajado conmigo.
  • A gente que me encontraba por el camino.

Y lo curioso es que el resto de recuerdos de viaje que guardo no son tan potentes. Quizás porque todavía no había salido del camino que siguen aquellos que siempre hacen lo mismo.

¿Cómo puedo encontrar esos viajes sostenibles tan especiales?

Pues este es precisamente el inicio del problema.

Te he dado una solución que te lleva al problema. Es como encontrar una aguja en un pajar o ¡Como encontrar un tesoro!, porque hoy en día todo esta tan automatizado…

Hoy todo se produce en línea y en masa.

Sólo tienes que ver los anuncios de viajes de la tele para ver lo difícil que es encontrar viajes sostenibles realmente auténticos. En este mundo que hemos creado todo es tan impersonal…

Todo el mundo consume el mismo destino, el mismo viaje, los mismos momentos…

De todas formas tranquilo, ¡que todavía hay esperanza!

Si quieres embarcarte en uno de esos verdaderos viajes sostenibles, lo que viene a continuación te puede ayudar. Te voy a enseñar los pasos que deberías dar para dar con la formula correcta.

Paso 1 – decide el tipo de viaje que quieres hacer

Lo primero que debes hacer es ponerte a pensar en qué es lo que realmente buscas cuando sales de viaje. Destino, tipo de viaje, que experiencias quieres vivir…

Si no sabes exactamente lo que quieres, hay un montón de personas que pueden ayudarte.

Paso 2 – Busca a la persona adecuada

Toda una generación de viajeros emprendedores e inconformistas está saliendo a la luz. Gente con conocimientos viajeros excepcionales. Podríamos decir que muchos de ellos son viajeros profesionales que venden sus servicios de asesoría por internet.

Apasionados de los viajes que te pueden ayudar a conseguir unos viajes sostenibles que te aporten la experiencia que buscas.

Yo soy una de ellas pero también te recomiendo que busques entre los blogers de viaje más potentes.

Son gente que disfruta de su trabajo, cobra por ello y después, mantiene una relación contigo. Gente que se dedica a crear viajes sostenibles donde los participantes lloran de emoción.

Sentir es parte de la experiencia de un viaje. Sentir frio, calor, cansancio, alegría… Y sobre todo sentirse libre en un momento dado para hacer, ver o comer lo que uno quiere. Así son los viajes sostenibles sin límites.

Con ellos te aseguras de que tu dinero llega directamente (sin intermediarios) a las personas que trabajan por ti. Esto hará que la gente se sienta valorada, trabaje a gusto y lo dé todo porque tú estés feliz.

Así te acogerán con los brazos abiertos y te harán sentir especial. Ese es el poder de los viajes sostenibles.

Paso 3 – Siéntete parte de los viajes sostenibles

Viajes sostenibles= Personas felices = Experiencia especial

Recuerda, si quieres viajar sin límites, ¡VPE!

Viaje, personas, experiencia.

A partir de ahí todo es posible.

Yo por ejemplo busco encontrarme con personas con quien compartir conocimientos y momentos de recuerdo mientras recorro las maravillas de un país. Playas, montaña, cultura, buceo, gastronomía acompañado de alguien local apasionado por lo que me enseña.

  1. Busco recorrer lugares especiales acompañado por un guía que ama su trabajo y conoce su entorno. Y acabar el día tomándome unas cañas con el o comiendo con su familia.
  2. Dormir en un bonito hotel y salir a la terraza a charlar con los dueños. Dejar que me expliquen donde están esos restaurantes donde los locales se ponen las botas con su deliciosa comida.
  3. Jugar un partido de futbol con los niños del Amazonas y pasar una tarde charlando con sus padres mientras nos sirven una suculenta cena.
  4. Recorrer en moto los caminos del Himalaya, parando donde queremos, recorriendo algunos de los lugares más alucinantes de La India.
  5. Comer en los exquisitos restaurantes familiares donde come la gente local. Exclusivos y realmente buenos. Al igual que tu no entras en los restaurantes turísticos de tu ciudad, la gente local de otros países también sabe dónde está lo bueno.

No hay límites a la hora de organizar viajes sostenibles.

Solo debemos tener en cuenta una cosa: WIN-WIN, todos debemos salir ganando.

¿Cuál es el tipo de viaje que va contigo?

Puedes comentar tu opinión sobre este tema.

¿Crees que el mercado de los viajes necesita algo de aire fresco?

Escribe lo que piensas más abajo.

Por mi parte, te invito a ser parte de Travelingtobe. Puede que te interese conocer mi lista de los 20 mejores viajes sostenibles del mundo. ¡Haz clic en el botón de abajo y serás el primero en enterarte!